Ya son 33

Lo que un día comenzó como un sueño hecho realidad, se transformó en una vida de compañia de muchas luchas al lado del otro.

Todo empezó un día como hoy del 1984, lleno de ilusión y con un sueño a punto de cumplirse. Los nervios, el estrés, la adrenalina (todo era muy intenso). Y no era por menos a pocas horas se cumpliria mi un sueño tan deseado.

Con los preparativos encima y con la responsabilidad de que todo salga muy bien. No había que dar motivos para rumores, se quería tratar bien a todos. La fiesta fue los mas grande del momentos. TODOS ESTABAN invitados. Con mesas y mas mesas de suficiente comida, ¡exagerada!
Dulces, ensaladas, arroz con leche, carne asada , en fin, era todo un banquete.

La tensión aumentaba acorde las horas avanzaban, quien dirigía la ceremonia estaba dando sus palabras, me sudan las manos, la veo que está a punto de llorar y por dentro pienso: mi sueño se está cumpliendo. ESTOY CONVENCIDO DE QUE ES LO QUE QUERÍA.

Luego de los días logró venir a la capital, y a emprender un nuevo camino junto a mi esposa. La mujer que logró hacer que sentara cabeza y que decidiera formar una familia con ella. VIDA NUEVA.

Al transcurrir del tiempo fueron llegando los regalos, seres a quienes amé desde el primer momento, y aunque debo reconocer que no fui el mejor para ellos, no duden en creer que daria mi vida por ellos, MIS HIJOS.

Siempre es difícil comenzar de cero. Quise ser una mejor persona cada día y llevar el equilibrio que implica tener una familia. Debo admitir que no lo hice muy bien. Ella nunca me abandonó, me di cuenta que nada importa más. Mi ESPOSA.

Ya son 33 años, y en las condiciones que estoy no era como me lo esperaba aquel 28 de Diciembre. De mis ojos salen lágrimas de felicidad al saber que aun estoy rodeado de gente que sin condicion me ama, y que lo demuestran a diario.

Hoy al despertar, me puse a pensar todo lo que me ha tocado vivir, y llegue a la conclusión que la mejor decisión que pude tomar es casarme aquella noche con mi morena. No lo entendía, su valor aún es mayor que el de las piedras preciosas, ni sus brillos aún se comparan con ella. Me siento afortunado de estar a su lado.

Ya a pocos día de despedirnos, le doy un beso de agradecimiento y de amor infinito, espero seguir con ella aun después de todo... La eternidad nos espera.

EJCC

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